Inaugurada el 29 de mayo de 2026

Biblioteca de Derecho · Universidad de Granada · Hasta el 31 de julio

Las cosas
que hemos
leído

Donación Mariano Maresca · Exposición Bibliográfica

Título inspirado en Las cosas que hemos visto (Renacimiento), el libro de artículos de Maresca con prólogo de Luis García Montero.

Las cosas que hemos leído es una muestra significativa de la biblioteca personal de Mariano Maresca. Desde el mismo día de su despedida, la familia quiso que los más de tres mil títulos que conformaban el legado de su hermano, de su tío, no se perdieran. Contactaron con la Asociación Cultural Olvidos de Granada, creada por el propio Mariano, para gestionar la donación; la Universidad de Granada se comprometió a hacerse cargo, y en menos de un año el proceso se había completado. Los volúmenes se distribuyeron entre varias bibliotecas de la Universidad de Granada y la Biblioteca Pública de Andalucía, según la naturaleza temática de los fondos. Esa dispersión refleja también el perfil intelectual de Maresca: filósofo del derecho, lector de Clarín, Pasolini, Gramsci y de la poesía contemporánea española.

La muestra se organiza en cuatro vitrinas: la dedicada a Pasolini y al trabajo editorial de Saló: el infierno según Pasolini; la que recoge su relación con Almudena Grandes y Luis García Montero; la centrada en sus propios escritos y materiales de trabajo; y la formada por libros dedicados por autores amigos.

El recorrido se completa con ejemplares de Olvidos de Granada y La Fábrica del Sur, revistas que dirigió, además de diapositivas proyectadas del rodaje de Saló y fragmentos de Imaginaria, el programa cultural nocturno que Canal Sur emitía desde Granada.

Javier Benítez

MM

Mariano Maresca (Almería, 1945–Granada, 2023) profesor titular de Filosofía del Derecho en la UGR, ensayista y figura clave en la vida cultural granadina de las últimas décadas, ejerció una influencia notable como mentor y agitador cultural de varias generaciones impulsando proyectos de muy diversa índole, marcados, tanto por una lucidez alejada de cualquier dogma, como por el amor que sentía por todas las formas de creación artística.

Entre sus obras figuran Hipótesis sobre Clarín. El pensamiento crítico del reformismo español (1985), vinculada a su investigación doctoral, y trabajos posteriores sobre Pier Paolo Pasolini, una referencia clave en su pensamiento. Su magisterio se asoció a una visión humanista de la universidad y a la conexión entre la reflexión ética y política, y las diversas artes como la literatura, el urbanismo, el comic, la música y el cine.

En los años ochenta y noventa tuvo un papel muy activo en la vida cultural de Granada: dirigió la revista Olvidos de Granada (nov. 1982 – may. 1987; desde 2011 en OlvidosdeGranada.es) y La Fábrica del Sur (1989–90), espacios de debate estético y literario. También participó en Imaginaria (Canal Sur, 1999), el programa cultural nocturno, y fue columnista en El País Andalucía (2004–2008), artículos que reunió en Las cosas que hemos visto (Renacimiento, con prólogo de Luis García Montero).

Su firme vocación como agitador de la esfera pública y como productor, se plasmó en innumerables iniciativas de múltiples disciplinas, llevadas a cabo siempre y de forma irrenunciable en compañía de amigos.

Mariano y los libros

Mariano Maresca no era un libro abierto, sino una bibliografía completa. Su manera de unir el conocimiento universitario y la cultura vital se llenaba de citas, páginas, matices y rincones. Daba gusto oírle hablar sobre lo que había vivido en sus títulos más amados y lo que había leído en sus amores y sus desamores. Yo lo recuerdo entre libros, porque lo conocí cuando entré a trabajar como dependiente en la librería Teoría y en cada visita, además de buscarle lo que me pedía, acababa por comprarme lo que me aconsejaba. Y lo recuerdo mientras ordenaba y ampliaba la biblioteca del Departamento de Filosofía del Derecho, mientras buscaba a Hegel, Clarín, Althusser y los autores de novela negra en la biblioteca de su casa o mientras buscaba sitio para colocar los ejemplares que sus amigos escritores le habían dedicado.

Su amor decidido por la vida, su compromiso político, su capacidad para escuchar música o para conversar en las mesas de trabajo y en los restaurantes compartidos, fueron conformando una memoria con muchos recuerdos y una biblioteca personal con muchas historias personales y colectivas que se llenaban de pudor a la hora de hablar y de sabiduría al escribir, opinar e interpretar el sol en los amaneceres y la luna en las noches más oscuras. Los libros de Mariano son un testimonio, reúnen en cuerpo y alma la experiencia de un tiempo en el que las ciudades españolas, las universidades, las barras de los bares, las librerías, los compañeros y los amigos lucharon por conquistar la democracia y asumieron después la necesidad de aprender a vivir en ella. Las preguntas sobre el poeta, el filósofo o el jurista que estábamos leyendo eran inseparables de los horizontes que se veían desde nuestras ventanas o de las puertas que se cerraban a nuestras espaldas.

— Luis García Montero

Organización

Biblioteca de la Facultad de Derecho · Universidad de Granada

Coordinación

Antonio Mª Álvarez Arias de Saavedra · Luisa Martínez Osorio

Colaboración

Asociación Cultural Olvidos de Granada

Diseño

Manigua

Fotos

Javier Martín Ruiz

Agradecimientos

Luis García Montero · Javier Benítez · José Miguel Molero · José Sánchez Montes · Miguel Ángel Ruiz Maresca · Javier Martín Ruiz

La donación

3.794
entradas totales
3.521
libros
63
libros dedicados
15
con anotaciones

Libros dedicados

Ejemplares con dedicatorias autógrafas del autor, autora, traductor u otros.

Balada en la muerte de la poesía

Luis García Montero

El jardín extranjero

Luis García Montero

Diario cómplice

Luis García Montero

Habitaciones separadas

Luis García Montero

Canciones

Luis García Montero

Vista cansada

Luis García Montero

Poesía (1980–2005)

Luis García Montero

Un invierno propio

Luis García Montero

Una forma de resistencia

Luis García Montero

Raro de luna

Javier Egea

Antología poética

Ángel González

El embrujo Shanghai

Juan Marsé

Rabos de lagartija

Juan Marsé

Los misterios de Madrid

Antonio Muñoz Molina

El Robinson urbano

Antonio Muñoz Molina

Bob Dylan. Crónicas

Bob Dylan

La gastrite di Platone

Antonio Tabucchi

Los hijos del drago

Rafael Alberti

Semblanzas

Federico García Lorca

Poesía

Francisco García Lorca (dedicado por Laura García Lorca)

Santa Anorexia

Sergio Hinojosa

Capital de la gloria

Jesús García Sánchez

Vagabundo en África

Javier Reverte

Las estanterías

Un recorrido

A un lado y otro de estas estanterías se despliega una muestra representativa de la biblioteca, ordenada por los territorios que Maresca habitó como lector. Conviene recorrerlas de arriba abajo.

La primera columna abre con sus propios libros intervenidos —escritos y dibujos de su mano— presididos por el número 9 de Olvidos de Granada, cuya portada ilustró él mismo. Debajo, el cine: monografías sobre Pasolini, Fassbinder, Fritz Lang, Buñuel, Visconti, con la revista La Fábrica del Sur —que dirigió tras Olvidos— en el centro. Más abajo, el pensamiento: filosofía política, historia del movimiento obrero, Bakunin, Foucault, Bataille. Luego el derecho y la filosofía del derecho, núcleo de su cátedra. Y al pie, la pintura y el dibujo: Matisse, Cézanne, Bacon, Caravaggio, el Francisco Bores para un Lorca.

La segunda columna reúne arriba los libros en otras lenguas que leía en su idioma original. Debajo, narrativa y poesía, con el Raro de luna de Javier Egea y, en el centro, el número 13 de Olvidos, el más emblemático de la revista, dedicado a homenajear a los poetas y novelistas de la generación del 50. Sigue la novela internacional con los géneros que más disfrutaba —la novela negra, la narrativa americana contemporánea, Sciascia, Le Carré, Ellroy, Lethem—. Más abajo, la música, el flamenco, la ciudad, el urbanismo y la fotografía: la Alhambra, Calatrava, Le Corbusier, los vedutistas, el Francisco Boix de Mauthausen, la revista Boronia con Enrique Morente en portada. Y al final, la filosofía, que lo sostenía todo.

Recorrer estas baldas es seguir el mapa de una inteligencia que no separaba compartimentos: del derecho al flamenco, de Pasolini a Bakunin, de la poesía granadina a la novela negra, todo formaba parte de la misma conversación. La biblioteca no clasifica a Mariano Maresca, lo retrata.

Las cuatro vitrinas

I

Pasolini

Pasolini fue, para Mariano Maresca, mucho más que un cineasta o un escritor: fue una manera de pensar el mundo. Esta vitrina recoge ese diálogo sostenido durante décadas. En su centro, dos libros: Saló: el infierno según Pasolini (1993), que coeditó con Juan Ignacio Mendiguchía, y el colectivo Visiones de Pasolini (2006), donde firmó un texto. Los materiales originales de aquella maquetación —fotografías, pruebas y notas de imprenta— muestran además su trabajo como editor, oficio que ejerció toda la vida desde la fundación de Olvidos de Granada en 1982.

La vitrina resume uno de los rasgos centrales de Mariano: pensar el cine como pensaba la literatura, la filosofía o el derecho, sin separar nunca lo aprendido en una sala oscura de lo aprendido en una página leída.

II

Almudena Grandes y Luis García Montero

Esta vitrina documenta una de las amistades más decisivas en la vida de Mariano Maresca: la que sostuvo durante más de cuatro décadas con Luis García Montero. No fue cercanía social; fue oficio compartido. Luis le dedicó, uno a uno, muchos de los libros que publicó, desde Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn (1980) hasta la Balada en la muerte de la poesía, pasando por El jardín extranjero, Diario cómplice o la Poesía reunida 1980–2005.

Con Almudena Grandes, la relación tuvo otro tono, igual de intenso. Le enviaba sus manuscritos antes de publicarlos. La vitrina muestra uno de esos originales mecanografiados de El corazón helado con observaciones manuscritas al margen, y la Carta de amor para Mariano Maresca que Almudena le dedicó en El País Semanal en enero de 2012.

III

Escritos propios y papeles de trabajo

Esta vitrina reúne la obra publicada y los papeles de trabajo de Maresca: el rastro material de un pensador que escribía a mano antes de imprimir. En el centro aparecen su tesis doctoral Hipótesis sobre Clarín. El pensamiento crítico (1982) en versión mecanografiada original y el volumen publicado en 1985.

Entre sus libros: Argumentos morales (2004, presentaciones de libros de Almudena Grandes, García Montero y José Carlos Rosales) y Las cosas que hemos visto (2011). En colaboración: Granada Tango (1982), Un debate sobre lo natural y lo artificial (1997), Del otro lado de la barra (2005) y Un día feliz, álbum de Javier Egea en el que Maresca participó también como diseñador. Cierran la vitrina hojas anotadas sobre Alfred von Martin, Marcuse y Clarín.

IV

Libros dedicados

Una biblioteca personal es también un archivo de amistades. Esta vitrina lo demuestra. Reúne libros dedicados por autores con quienes Maresca compartió oficio, conversación y tiempo: Rafael Juárez (Canciones y sonetos), José Carlos Rosales (Un paisaje), Javier Egea (Gris perla), Luis Antonio de Villena (Poesía 1970–1982), Rafael Alberti (Los hijos del drago), Juan Barja (Nudos de tiempo), Sergio Hinojosa (Santa Anorexia). Aparece también un Birthday book de Andy Warhol con dedicatoria de Chuchi, y el Federico y su mundo de Francisco García Lorca firmado por Laura García Lorca.

Cada dedicatoria es, en el fondo, una conversación interrumpida que el visitante, al asomarse hoy a la vitrina, puede continuar en silencio.